Paso a paso, juntos, haremos el camino | Mondarizate
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Paso a paso, juntos, haremos el camino

Con 26 años tuve mi primer hijo. Lo concebimos con mucho amor. Yo estaba muerta de miedo, lejos de mi ciudad y mi familia, pero con muchas ganas de ver su carita.

Llegado el día y con mi madre y mi marido cerca, y tras un embarazo con muchas complicaciones, nació nuestro hijo por cesárea. Todo mi cuerpo temblaba de miedo mientras mi brazo esperaba abrazarlo, pero no pudo ser,solo un beso en la frente y se lo llevaron. Cuando salí del quirófano la cara de mi marido y mi madre lo decían todo, algo no estaba bien aunque trataban de disimularlo. Nuestro hijo nacía con una úlcera neurótica en su bracito, el cual podía perder.

Operaciones y días de hospital hasta que pudimos llevarlo a casa. Su brazo se había salvado, pero le faltaba mucha masa muscular y su mano quedaba cerrada como un puño. Ya no se podía hacer más. Con mucha constancia y cariño masajeamos su mano y conseguimos que se abriera, pero quedaría péndula y sin fuerza. Su mano derecha no se movía y nuestro hijo era diestro.

Durante los 3 primeros años de vida pasamos días y horas en rehabilitación y alcanzando pequeños logros. Gracias a su tesón, aprendió a escribir con la mano izquierda (hoy en día sigue siendo zurdo).

Con los años decidimos recorrer España en busca de un médico que nos ayudará. Bilbao, Valencia, Leon… hasta que conocimos a nuestro Ángel de la guarda, un doctor de Vigo que de forma desinteresada nos informó y estudió el caso de nuestro hijo. Mientras tanto, recorrimos infinidad de hospitales hasta que nos puso en contacto con varios médicos en una convención en La Coruña. Allí conseguimos que nuestro “héroe” conociera a nuestro hijo. Nos destinaron a la Paz y allí seguimos su tratamiento. Operaciones de 10 y 6 horas. Le han reconstruido el brazo y paso a paso cada día recupera más movilidad… para nosotros es todo un milagro.

– Con 12 años has conseguido más de lo que jamás imaginamos, eres un gran ejemplo de superación, sin una queja,sin una mala cara… toda tu vida luchando… Jamás te dejaremos hijo mío. Sigue así porque todo lo que consigas será gracias a tí y a este gran equipo de profesionales que Dios puso en nuestro camino.

Gracias.

Fdo. Laura

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